
El protagonista indiscutible de este espacio es un majestuoso mango que, con sus más de cincuenta años de vida, extiende su generoso follaje para crear una sombra natural y reconfortante, perfecta para refrescarse durante los calurosos días tropicales.
Bajo sus acogedoras ramas se encuentra una pequeña zona equipada con hamacas, cómodas sillas y mesitas, ideal para relajarse con un libro, tomar una bebida fresca o simplemente dejar vagar los pensamientos.
En el resort, un rincón especial dedicado a la tranquilidad y la contemplación: nuestra zona de relajación, un refugio sencillo y auténtico donde el tiempo parece ralentizarse, solo interrumpido por el susurro de las hojas y el canto de los pájaros.


La ubicación es estratégica y agradablemente informal: a un paso del restaurante/bar y de la cocina compartida, este espacio se convierte en el lugar ideal para reunirse, charlar con otros huéspedes o tomarse un descanso entre actividades, siempre rodeado de la riqueza vegetal del jardín tropical que envuelve toda la instalación con sus colores y aromas embriagadores.
En este rincón privado y relajante, cada detalle invita a reducir el ritmo, respirar profundamente y disfrutar de la belleza de las cosas sencillas. Es aquí donde la naturaleza y la hospitalidad se unen para ofrecer momentos de auténtico bienestar.
